Los estudios sobre el proceso lector se agrupan en tres enfoques difundidos masivamente por los investigadores:
El modelo ascendente, sostiene, que ante un texto, la persona al leer procesa sus componentes empezando por las letras, las sílabas, las palabras, las frases y las oraciones que conducen a la comprensión total del texto.
El modelo descendente, defiende, por el contrario, que no se opera letra por letra sino que el lector proyecta sus conocimientos previos sobre la lectura, estableciendo anticipaciones sobre el contenido e intentando verificarlas.
El modelo interactivo, toma de los dos modelos anteriores y hace una síntesis de ambos. Parte de la hipótesis de que el texto tiene un significado y el lector lo busca por los dos medios: a través de los indicios visuales que le proporciona y a través de la activación de una serie de mecanismos mentales que le permitirán atribuirle un significado
El enfoque comunicativo. Pone énfasis en la necesidad de aprender el lenguaje de manera integral como un medio para lograr que los estudiantes aprendan a comunicarse eficazmente en cualquier situación cotidiana.
Esto ha significado optar por un enfoque más funcional y comunicativo que privilegie la construcción de significados como eje de las competencias de comprensión y producción de textos. De esta manera se viene proponiendo el enfoque comunicativo como sustento teórico del trabajo pedagógico en el área de comunicación.